viernes, 18 de mayo de 2012

De Niños

Colegio de Saldaña (Burgos 1960) ...encuéntrame 






Principio Científico: "Cuanto más complicado es un organismo, más vulnerable se vuelve".


He tenido que trabajar muchos años con niños para llegar a conocerles un poco.
Reducido a su escala, en general no hay grandes diferencias con el mundo de los adultos en cuanto a comportamiento, instinto, relaciones, estética o incluso sentimientos.
Me comentaba una joven instructora de una guardería que en la naturaleza todos los cachorros, incluidos los  humanos inspiran ternura y lo hacen como mecanismo de defensa porque esa inocencia que trasmiten les salva de la muerte a manos de depredadores adultos ..."¿quien quiere matar a una criatura con esos ojos?" decía...Casi me da la risa, pero lo estuve pensando.
No todos los bebés son guapos, hay niños feos como adultos feos y en la misma medida los hay insolentes y generosos, espontáneos y mohínos, tímidos y descarados...todas estas características que con el tiempo y la educación van aumentando.
No voy a entrar en la evolución o degeneración del cerebro humano, sino en lo más característico de los niños que es su capacidad de sorprenderse, cosa que lamentablemente se va perdiendo con la experiencia.
El asombro del niño ante lo que le rodea es la fuente principal del periodo de aprendizaje, descubriendo por si mismo los mecanismos más simples de su pequeño mundo para adentrarse rápidamente en otros desconocidos que sigan alimentando su imaginación, cosa que en ningún caso se debe de sustituir por lo que creemos que el niño debe de imaginar...Si en vez de obcecarnos en enseñarles lo que los niños deben de descubrir por si mismos nos parásemos a observarles nos daríamos cuenta de lo mucho que podemos aprender de ellos.
La base del conocimiento es el descubrimiento y después el aprendizaje a partir de lo que hemos descubierto y por este orden inalterable. La capacidad de sorpresa es ilusionante porque nos enseña lo que antes solo imaginábamos.
Cuando las preguntas de un niño nos hacen dudar de lo que nos parece evidente, empezamos a aprender de ello. Frecuentemente usamos cosas imaginadas o descubiertas por otros como algo obvio pero cuando el niño nos pregunta "¿por qué?" nos damos cuenta de que no tenemos la respuesta.
Todos los adultos fueron niños (Pero Grullo) pero quizás aprendimos poco de nosotros mismos, del niño que fuimos.



martes, 15 de mayo de 2012

Una ciudad sin miedo

Para él era un día más de una semana más, pero parecía domingo ... con ese despertar tardío de los transeúntes y las familias que perezosamente vagan por la plaza al medio día.
Los hombres hablan y gesticulan entre ellos sin apasionamiento y las mujeres se paran, comentan entre ellas y les siguen con sonrisas falsas como si se diera una diáspora de sexos cuando se encuentran familias de vecinos o amigos para agruparse por separado. Solo los niños y las niñas permanecen mezclados jugando a su alrededor.
Cerca de él sintió un perfume rancio como de iglesia o de vestido encerrado toda la semana en el armario esperando al domingo. Después de tantos años alejado de su burguesa capital de provincias seguía sin entender por qué la gente se disfrazaba los domingos.
Será una tradición inconsciente, se decía, porque las costumbres cambian con los tiempos y ahora tendrá que ser por diferentes motivos que los que animaban antaño a vestirse de domingo.
Se acercó al bar de siempre y pidió el café de siempre y el periódico del día. "Lo siento señor, hace más de dos años que no traen los periódicos a la ciudad", respondió un camarero desconocido, "La gente cansada de malas noticias, exigió a las autoridades la desconexión de todos los informativos en la radio y la TV también".
-¿Entonces, nadie sabe nada de la crisis, de la estrategia de shock, del Nasdaq ni de la prima de riesgo?
-La verdad es que yo tampoco se nada de todo eso, dijo el camarero.
Pagó un precio que le pareció ridículo por el café y salió a la calle.

domingo, 13 de mayo de 2012

J.M. Coetzee

Hace un día precioso, de esos días de sol y brisa que invitan a salir a la calle con ropa blanca, sin destino definido, solo para dejarse envolver por el aire cálido de la tarde y pasear abierto a un encuentro casual pero tantas veces imaginado que hasta ahora nunca se ha producido.
Quizás sea hoy el gran día, o puede que tenga que ser menos exigente en sus expectativas.
Se dirige al centro de la ciudad perezosamente, entreteniéndose en identificar los árboles del paseo que la primavera ha ido vistiendo con nuevas galas. Lleva un libro "Verano" de J.M. Coetzee, una autobiografía en forma de novela que el autor imagina después de muerto. Casi lo ha terminado, solo a tres o cuatro páginas del final y decide sentarse a la sombra de los sauces, de espaldas al río. Cuando la lectura de un libro aporta un placer conmovedor parece que no quiere terminarlo nunca, por eso escoge un paisaje especial como este para finalizarlo.
-¿Es interesante?...la voz de una mujer suena a su lado. Cuando se vuelve ve sus ojos de caramelo y desconcertado por el inesperado abordaje responde: " Es un premio Nobel"...como si eso fuese la respuesta. La mujer le dijo su nombre y esperó a oír el suyo, le dijo que le encontró un parecido a su padre en el gesto de inmersión en la lectura y no pudo evitar acercarse.
Hablaron de Coetzee, al que ella conocía por "Slow Man" (hombre lento) el título que publicó después del Nobel, hasta que le interrumpió para pedirle una foto junto a él ... De pronto apareció el galán que la acompañaba y que había  mantenido una discreta presencia en el banco de enfrente con un teléfono con cámara de fotos y sin darle tiempo a reaccionar apretó el disparador. Ella voló junto a su pareja para mirar el resultado de la foto y se volvieron al banco entre risas y cuchicheos. Él con un suspiro pasó a la última página del libro y fascinado no supo distinguir entre lo vivido y lo leído, entre lo imaginado por Coetzee y lo cierto de su autobiografía, cuando cerró el libro.
La pareja aún seguía en el banco casi frente a él. Ahora se acercó a ella -"No soy de los que conservan los libros leídos, espero que disfrutes de él tanto como yo" y le entregó el libro.
Ella lo agradeció con un abrazo, que bien pudo ser de una hija, y se despidieron. Cuando levantó la mano hacia el hombre como gesto de despedida, pensó ..."Que suerte tienes maldito".


miércoles, 9 de mayo de 2012

De aquí para allá

Ya no sé de donde soy, nací muy lejos de aquí y no sé si eso me da algún derecho o alguna obligación. No pertenezco a ningún país y ninguna tierra me pertenece más que otra. Quizás debiera tener un sentimiento de raigambre, pero mis recuerdos son de relaciones con personas, de situaciones pero no de sitios, de aromas conocidos y nuevos, pero no de ubicación física. He aprendido mucho en diferentes lugares, incluso en el camino entre un lugar y otro y tampoco ahora siento que este sitio sea mi destino. Ni siquiera busco con avidez un sitio donde quedarme hasta la muerte.
Llevo nueve años viviendo en este enorme país sin nombre, en el que cada parte es diferente, cada estado es único en su orografía y en sus costumbres...pero un hombre ocupa tan poco espacio en el mundo que cualquier rincón puede ser un hogar perfecto por una temporada.
No entiendo por qué hay que ser de alguna parte, cantar un himno o tener una bandera, que me perdonen los ortodoxos, pero todo eso me parece ridículo. Pago los impuestos directos o indirectos por vivir en cualquier parte.
He visto a los flamencos del Coto Doñana en las costas de Larache (identificados por una argolla en las patas), estorninos de Mallorca en Génova y otros emigrantes desconocidos para mi en estas tierras de pelícanos y zarigüeyas, estos últimos más lentos en sus desplazamientos, pero viajeros al fin y al cabo.
Seguramente me invade esta sensación de ausencia por mi próximo viaje a España donde los reencuentros serán inevitables, tanto con las personas como con los lugares que no por conocidos una vez  hace tiempo, dejan de ser una novedad sorprendente. No es un regreso sino una nueva aventura, consciente de los cambios que el tiempo produce y vuelve lo conocido en algo nuevo y diferente.
Allá voy abierto a las sorpresas.
Quizás no pueda seguir el blog con la misma regularidad durante los próximos cuatro meses del periplo que me espera, pero entraré cuando pueda a leeros y para no dejaros olvidarme.

sábado, 5 de mayo de 2012

Experimentos

Es tan grande la inseguridad, la incertidumbre sobre lo que es correcto incluso sobre el bien y el mal, la duda, el desasosiego y la inestabilidad que esto produce; que había pensado escribir una entrada cargada de "valores imperecederos" de cosas tan "obvias", de solidaridad con los débiles, de lucha contra la injusticia ...de tal forma que quien lo leyere no tuviese otra opción que estar de acuerdo con lo expuesto...y tras los elogiosos comentarios, no solo de los incondicionales aduladores, sino de cualquiera que diera su opinión; luego borraría todo el contenido de la entrada menos esos comentarios y la sustituiría por una nueva ensalzando lo contrario, abriendo la posibilidad de la duda, recordando la frase Socrática ..."El ignorante, afirma...El sabio, duda"....No con la malvada intención de ridiculizar a aquellos que comentaron y que ahora parecen de acuerdo con lo contrario, sino como experimento de comprobación de que todo puede ser y también puede ser lo opuesto.
Estad atentos y revisad frecuentemente vuestros comentarios no sea que pase de ser una idea para que, un día lleve acabo tales experimentos.
jajajajajaja jaajajajja

jueves, 3 de mayo de 2012

MUTISMO






Como histriones de una tragedia griega alzamos los brazos gritando NO al mundo, al gobierno, al sistema, pero cuando termina la función y de regreso a casa, pensamos en nosotros, en nuestras familias, en "lo mío", en los problemas domésticos que alcanzamos a solucionar.
Quizás sea culpa de la educación o de la historia de España, precisamente el echar la culpa a algo o a los otros de nuestros males.
No es el sistema capitalista lo que está en crisis, sino el sistema español. Se ha pasado del mutismo de cuarenta años de dictadura, al mutismo democrático. Se abrieron las puertas a la democracia y entramos en tropel a un mundo desconocido para varias generaciones, sin una base real, como quien entra en un sueño, pero sin dejar el comportamiento costumbrista de épocas pasadas.

Para que algo salga adelante, primero debe de haber un proyecto, una alternativa factible o imposible al principio, pero algo sólido donde se pueda edificar el nuevo proyecto aunque haya que renunciar a privilegios pasados. En el esfuerzo de la sociedad por conseguir un bienestar al nivel de los países con mayor tradición democrática, revindicamos los mismos derechos, las mismas oportunidades y los mismos servicios sociales, pero nos olvidamos de prestar las mismas obligaciones y sorprendentemente todo empezó a funcionar de esta manera, como a quien le toca la lotería y no sabe en que gastar lo recibido.
Importamos consignas decimonónicas como burguesía, proletariado y sindicatos de clase que ya estaban superadas desde hacía tiempo,  cuando se produjo el cambio en la conciencia social europea en la época post-industrial. Mientras en los países del entorno se especializaba la mano de obra, España seguía siendo el país de la "chapuza" y el escaqueo donde era fácil mantenerse con el mínimo esfuerzo.
Se veía a la empresa como el enemigo que nos explota y nos hace trabajar y había que luchar en su contra, exigiendo cada vez más fiestas, más dinero, más beneficios mediante los convenios colectivos.
En estas condiciones las empresas empezaron a mirar hacia otros países con menos conflictividad y más productividad y poco a poco se fue desmantelando el tejido empresarial. Quedando en situación privilegiada los funcionarios y los trabajadores del estado que aún mantenían la actitud de "quien no llora no mama" y otras por el estilo...tan españolas...
Si miramos, no solo los derechos sino las contraprestaciones que se aportan en el ámbito laboral en otros países, veremos las diferencias. En EEUU o los países Nórdicos hay otra visión del trabajo y de los trabajadores respecto a la empresa ...Hay que empezar dando para que te den, en vez de cerrar el círculo de "como no me dan, no doy"...
No es el miedo, cómo dicen, lo que causa este mutismo y esta sumisión del pueblo ante los acontecimientos, sino la  falta de alternativas y de visión de futuro, el no querer ni oír hablar de cambios en la conducta social, el cerrar los ojos ante otras posibilidades que resultan incómodas a la dejadez acostumbrada.

Mientras no se produzca un cambio de mentalidad en la sociedad que lleve consigo nuevos comportamientos sociales, no se podrá recuperar la inversión y por lo tanto se mantendrá la recesión hasta lo insostenible que nos obligará a empezar desde la nada.






domingo, 29 de abril de 2012

Dependencia

Foto: Pedro Izquierdo (Guadaloupe 7/5/2012)




Ya era más de media noche. El reloj digital del teléfono cambió su numeración más alta 23:59 por la más baja 00:00, en un instante que pareció morirse el tiempo, como si el corazón de todos los relojes se hubiese detenido en el mismo momento de pasar de un día al siguiente.
La una de la mañana, aún no había sonado el teléfono y empezaba a preocuparse. Algo grave debió suceder para tanto silencio - se decía- No podía ser algo sencillo, como que ella  hubiera perdido el teléfono o el número, o alguno de los pretextos que se suelen usar cuando no se llama, como "me quedé sin batería". Se arriesgó él a llamar a esa hora de la madrugada sabiendo que alguien más que ella podría oír la alarma, pero no hubo respuesta. Contuvo el impulso de salir a buscarla y decidió esperar un poco más. Se acercó a la ventana cuando empezaba a llover, primero con una lluvia fina que hacía más reluciente la noche y al poco tiempo el estruendo de la tormenta arreciaba contra los cristales.
Quizás estuviera aún en  casa de su madre y se quedó dormida esperando una oportunidad para salir cuando todo estuviera en silencio. Sabía que desde allí no podía hablar con libertad y que la opción de "mensajes de texto" había sido inhabilitada por la arpía de su madre.
Él, que fue siempre independiente, odiaba ahora depender de algo tan simple como el teléfono. Del teléfono dependían sus decisiones, su presente y su futuro inmediato, solo de una llamada.
Ella no dependía de su madre, aunque ésta hiciese todo por retenerla a su lado, solo dependía de sus instintos a los que tenía que sucumbir inevitablemente.
Un inmenso fogonazo, como el flash de una foto tomada desde el universo, hizo de la noche día durante una décima de segundo y acto seguido tembló el cielo cargado de electricidad como si se rasgara de arriba abajo. Las luces de la ciudad parpadearon unos instantes antes de sumirse en profunda oscuridad. La lluvia ametrallaba el asfalto cuando corrió a buscar su coche sin encontrarlo.
Calado hasta los huesos decidió llamar a un taxi bajo una oscura cornisa. Los faros de los coches marcaban la carretera como espejismos de un desierto en tinieblas.
Desde la centralita le informaron que todos los operativos estaban ocupados en ese momento debido a la tormenta y que tardarían en recogerlo. Él colgó la llamada y lo intentó en una y otra compañía con similares resultados pero aceptó la demora. Tras una interminable espera contemplando el río en que se había convertido la carretera porque los sumideros se habían desbordado, apareció por fin el taxi abriendo una ola de agua sucia, entró en la parte de atrás chorreando y en medio del gran atasco ocasionado por la lluvia, se iluminó el teléfono.
Era un mensaje de voz. "No me explico que te ha pasado. Te he llamado desde el taxi pero tu linea estaba ocupada. Tampoco estás en tu casa. Vuelvo a casa de mi madre. No me llames ...ya sabes...un beso".

viernes, 27 de abril de 2012

Entre felones

Cumplidos los 200 años de la Constitución española de 1812 parece que la historia retrocede hasta entonces salvando los tiempos de evolución y progreso.
Tan solo dos años después de la promulgación de la "Pepa", el "Rey Felón" persiguió y arremetió contra aquellos que la crearon reconociéndolo como monarca, causando el caos y la miseria en la España de entonces.
Del absolutismo a la mayoría absoluta.
Hoy han cambiado algo los nombres, pero no tanto las maneras. Si entonces Fernando VII se pasó al enemigo, a los "Cien Mil Hijos de San Luis", traicionando a su propio pueblo que lo llamaba "El Deseado" y luego "El Rey Felón", ahora el gobierno elegido por mayoría absoluta baila, de la misma forma, al son de Alemania y otros gobiernos europeos que le imponen sus criterios políticos y económicos.
Tanto el rey absolutista como el gobierno absoluto de hoy cometen la misma felonía, la deslealtad a aquellos que les apoyaron. y a su pueblo. La misma admiración y servilismo de uno por Napoleón que del otro por A. Merkel, aún en contra de los intereses generales y a sabiendas de que su política llevará al desastre al país en corto plazo. Ambos orientan la política hacia su propia supervivencia usando la maquinaria coercitiva del estado para mantenerse en el poder a toda costa.
Los recortes presupuestarios en todos los campos sociales, la subida de las tasas e impuestos, la disminución del poder adquisitivo y del nivel de vida de los ciudadanos y el control de las protestas, son espacios comunes entre estos dos gobiernos, separados en el tiempo pero tan cercanos en sus obras que podrían confundirse.
Confiemos en que no se produzca en estos tiempos una nueva "Década Ominosa" que acabe convirtiendo España en la "monarquía bananera" del Mediterraneo,



jueves, 26 de abril de 2012

Azul sin alma





Se supone que todos tienen un alma.
Como si fuera necesario poseer un refugio donde almacenar los sentimientos, una caja negra, evanescente e independiente al cuerpo que perdure eternamente, con todas las pasiones dentro.
Él no lo necesitaba. Al menos no en esos términos, porque sus sentimientos, a menudo confundidos con sus instintos, entraban y salían de él libremente sin permanecer encerrados demasiado tiempo.
Podría decir que no tenía alma, pero no quería enredarse con nadie en una larga discusión metafísica que de seguro, no conduciría a aclarar nada.
Sus necesidades, podría decirse que eran más primarias, sin por eso ser exclusivamente materiales.
Necesitaba amar, más que ser amado. Pero después de tanto tiempo de ausencia y abstinencia parecía haber perdido el derecho al amor.
A medida que pasan los años se va perdiendo el acceso a la belleza joven y debía asumirlo con resignación aunque todo el amor, que se había ido acumulando con el tiempo, no tuviera aún un destinatario.
En el fondo de su corazón albergaba cierta esperanza que le hacía mantener el atractivo, porque, pensaba ante el espejo mientras se afeitaba, un hombre que se abandona a si mismo está ya al borde de  la desolación y ese tiempo aún no había llegado.
Cansado pero no abatido se sentó en un banco del parque.
Delante de él desfilaron paseantes anodinos como sombras, parejas maduras silenciadas por la costumbre, jubilados que recorrían el paseo con desgana, algún joven con prisas que los sorteaba como un corredor de obstáculos y en el contraluz de la hora azul, vio aproximarse la perfecta silueta de una mujer encadenada a dos gemelos "cocker spaniel". Tuvo que usar la mano de visera para cerciorarse de que no era una aparición de la diosa Cibeles en su carruaje tirado por dos leones.
Al llegar a su altura se le acercaron los perros amablemente y algo debió decir a la infinita sonrisa de su dueña que le permitió acompañarla paseo abajo hasta desaparecer juntos en el lomo del puente.


lunes, 23 de abril de 2012

¿Por qué lloran los poetas?

El arte es cosa seria.
Nunca he visto a nadie reír en un museo.
¿Te imaginas?
Reír a carcajadas frente al "Guernika".
Aunque hay cuadros que dan risa.

¿Y la poesía?
Tan profunda, tan sentida,
tan de alma torturada,
de escritores solitarios,
y de lágrima caída.
¿Tan reñida está con la simpatía?

Escribir es llorar, decía Larra
con un tono de romanticismo
mucho antes de terminar
matándose a si mismo.

¿Que decir de la escultura?
Nada tan ambiguo como el arte moderno.
¿Qué pensará Rodin en su sepultura,
si compuso "las puertas del infierno"?

Si la música me hace gracia
parece que tampoco acierto
pues me dicen con diplomacia
que me vaya del concierto.

Si muero que sea de risa
que me maten lentamente
que para eso no tengo prisa
y en la losa del cementerio
que escriban exactamente
"Aquí yace un tipo serio"