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jueves, 11 de septiembre de 2014

Lo que no fue




Todo aquello quedó prisionero del pasado.
Pudo ser de otra manera, aún hay tiempo de volver a dar los besos que no he dado.
Un soplo inesperado del viento puede remontar el vuelo, y volver a amar lo amado.
Si es verdad que nunca se regresa, también es cierto que lo vivido espesa.
Todo pudo ser lo que no fue.
Lo leve es lo imaginado, lo que no deja huella en el camino andado y se evapora.
¿Quién dice que la ficción no es el aquí y ahora? si lo que tuve entre mis brazos fue tan real como una nube soñadora.
Dejé de pensar para existir, me quedé para partir, para sentir la pasión salvaje que me impidiera seguir el viaje de ser el que fui, el que seré.
Todo pudo ser lo que no fue.
Un pensamiento, otra decisión o un arrebato, hubiera cambiado este destino ingrato, que quizás el tiempo desfigure cuando yo ya no esté
Todo pudo ser lo que no fue.





martes, 22 de abril de 2014

La cesárea

Una nube alargada y solitaria corta el sol como una navaja, formando dos grandes gotas de luz en la parte cercenada del hemisferio sur. Sé que estas pensando en el ojo seccionado del "perro andaluz", pero Buñuel trataba de interpretar un sueño y lo que tengo enfrente, lo que ahora contemplo, es tan real como el atardecer incandescente que cada tarde se cierne sobre el horizonte.

Si no estuviera mirando el mar hacia el oeste, pensaría en el día que se resiste a nacer, llegado su tiempo, rompiendo aguas con afilado bisturí, en una orgía de dolor y de sangre; en el llanto opaco del que es obligado a salir de su primer mundo acuoso y confortable, para enfrentarse a los ruidos metálicos y al fogonazo que violentamente deslumbra la utérica paz en la penumbra.

Cada día naciente, es el aniversario del momento maravilloso y cruel que ahora se aferra a la inminente tragedia de conocer la vida. Ahora tendrá que crecer por su cuenta, arrancado del conducto directo de la comida, alejado del cálido aliento que empañaba las horas antiguas de la noche fría.

La madre naturaleza yace sedada, un apacible sueño la envuelve mientras respira ajena a lo que dentro de ella sucede. Cuando al amanecer despierte, tendrá en su regazo el nuevo día sonrosado y azul y una costura en el bajo vientre.

lunes, 9 de diciembre de 2013

A los que nada tienen.




Solitario y desnudo frente a la Navidad que muestra los regalos y los frutos colgantes, el Discóbolo irritado, carga contra la frívola representación de las últimas fiestas del año.
Se encogen los fríos días y el sol se esconde tras el velo de una bruma cristalizada. mientras crecen las noches heladas como crecen  los árboles artificiales cargados de luces y candelas de colores.
El que nada tiene, se dispone a lanzar su plato vacío contra el espectro de la abundancia que oculta el olvido, pero en el último momento desiste de su intento y posa suavemente su plato en el suelo, y se dice a si mismo: "quizás pueda en él beber algún perro".






miércoles, 6 de febrero de 2013

AZUL





Azul es la tarde hacia el ocaso.
Azul el reflejo del cielo en el océano.
Azules son los días de la infancia,
tan azules como los besos que soñaba.

Azul es la bruma en el horizonte infinito,
cuando el sol se apaga en el mar azul,
levantando el vapor al hervir el agua,
con su fuego incandescente y azul.

Azul es la tristeza que empaña el cristal
en las oscuras noches de invierno.
Azul como las lágrimas por lo perdido,
como las venas del deseo eterno.

Azul es el frío de hielo sobre la ciudad.
Azul es la lluvia que tiñe sus calles
que tiritan de miedo y de soledad
en una espera interminable.

Azules montañas lejanas ocultan el futuro,
Desconfía de azules vientos en calma.
Azul es el cuerpo desnudo en penumbra,
como azul es la piel del alma.






sábado, 22 de diciembre de 2012

Carta a la soledad.




¿Otra vez vuelves soledad?. Me revuelvo contra ti, soledad, amada mía, no tengo por qué darte explicaciones como si estuviese con alguien, pero hoy, aún no te necesito.
No puedes darme nada, aunque de nada estás hecha.
No puedo apartarte de mi sin que llegue alguien peor que tu.
Tú, que has sido mi refugio vacío, que me has traído tantas veces el silencio, si, cuando estaba aturdido por los monstruos del mundo, tu me regalaste la paz y me diste tiempo para pensar.
Las decisiones importantes las tomamos juntos y juntos nos equivocamos.
Pero ahora no, no quiero estar solo, vete con otro que te aguante.
A veces me pregunto con cuantos has estado, con demasiados, con todos.
Eres la más infiel de todas las compañeras. Aunque siempre estás ahí, esperándome.
Ya no te soporto, tu aliento pesa como una losa y detiene el tiempo.
Soledad, amada mía, quién lo diría, nos conocemos desde el principio, y nos llevamos bien por mucho tiempo ¿por qué ahora me torturas? me desangras y te esfumas.
Estoy cansado, solo espero que el sueño te sustituya.
No sé lo que harás mientras duermo, quizás me ponga celoso pensado que eres solo mía.
Pero me gustaría despertar y no encontrarte, pensar que te he soñado y que puedo vivir sin ti, amada mía.